Sigilo


sábado, 10 de septiembre de 2016

DE PESCA


Cuando encuentre la palabra que me nombra
no habrá mas nada que decir.

Cuando esa palabra me diga tan  naturalmente
como el espejo devuelve la imagen,
será la felicidad de la nada.

Quizás esa palabra anide fuera del tiempo.

Tal vez guarde en su vientre,
tanto, tanto silencio,
que no precise ser dicha.

O su razón de ser sea su inminencia;
 estar siempre a punto de decirse.

Hasta tanto,
debo seguir con estos borradores;
 tirando la caña
en un lago sin fondo,
 lleno de estrellas como un cielo nocturno.

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