La hormiga fue y volvió
por su camino
en el verano brillante
el otoño dorado
llevando hojas y palitos.
Alimento y cobijo
para el frío.
Reviso la parte clara del corazón.
Viven allí recuerdos tibios.
Una buena provisión, pienso.
Voy a la ventana.
Exhalo aliento
y empaño el vidrio.
Dibujo un sol sin nubes.
Un sol que no se negocia;
que nadie podrá quitarme.
Un sol invicto,
a pesar de las derrotas.
Viene el invierno.
Viene viniendo.
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